Actores y coaliciones: blandos, duros y la fractura interna del régimen
Si la cohesión del régimen cubano es su principal fortaleza, la estrategia democrática no puede limitarse a esperar la aparición de blandos. Debe trabajar en la erosión de los mitos que sostienen la cohesión, la construcción de un interlocutor opositor organizado y la formulación de garantías creíbles, sin confundirlas con la impunidad.
El gobierno cubano, ¿en busca de la paz social, o de la confrontación?
La represión puede sofocar rebeliones y restablecer el orden…, cuando no generaliza el caos. Generalizado el caos, aparece la alternativa: golpe militar o intervención extranjera. A veces siento la impresión de que nuestros gobernantes persiguen lo segundo. Pero ninguna de esas dos posibilidades es salida para Cuba, pues ninguna garantiza por sí misma la democracia y el progreso. Y ambas ponen en peligro el futuro de la república.
Diez de octubre: recuerdo, manipulación y tergiversación
No hay mejor forma de volver a pasar por nuestra mente y corazón a aquellos cubanos «del 68», que escribir sus historias con apego a la verdad, y respetar sus ideas y acciones como expresión de su tiempo y su voluntad. Cualquier forma de manipulación o tergiversación del sentido de su vida y obra para alzarse sobre ellos, no será más que un irrespeto a su memoria y un engaño a los contemporáneos con oscuros fines políticos.
Vías de la transición: ruptura, reforma y pacto. Lecciones para Cuba
¿Cómo se sale de una dictadura y qué consecuencias tiene la vía escogida? En el debate cubano conviven, a menudo sin diálogo, dos expectativas fundamentales al respecto: la de quienes aguardan un colapso que despeje el terreno de golpe y la de quienes apuestan por una evolución gradual generada por voluntad propia del sistema. Ambas comparten el supuesto discutible de que la vía de salida es una elección de voluntad y la literatura sobre el tema sugiere otra cosa.
Cuba: ¿cuál socialismo es irrevocable?
La realidad cubana revela que el socialismo proclamado nunca ha existido: siempre fue un monopolio estatal que utilizó la retórica del socialismo sin cumplir sus fundamentos. La frase inicial del artículo 1 se convierte entonces en un postulado falaz, útil para legitimar al régimen pero vacío frente a la teoría y a la experiencia diaria de los ciudadanos. Entonces, si no hubo ni hay socialismo, ¿qué es lo que se declara irrevocable en Cuba?
La izquierda y la sospecha
Si algo debería enseñarnos la experiencia política cubana y este presente de locos, es que una sociedad justa y democrática —el «con todos y para el bien de todos» al que no sabemos bien cómo llegar— no se reduce a sustituir unas ideas dominantes por otras, ni a convertir esa sustitución en otra forma de exclusión política.
Servicio Militar en Cuba: la selección social del reclutamiento
Lo que rodea la experiencia del Servicio Militar es negativo en casi todos sus aspectos: obligatoriedad, aislamiento, violencia jerárquica y, según se ha visto, corrupción cotidiana y trato desigual entre reclutas según su origen social. Puede que haya llegado el momento en que sean las madres, los padres y los abuelos quienes planten cara al poder y decidan que, después de más de seis décadas, el Estado dejará de disponer de la suerte de sus hijos.
El dogmatismo y la doble moral en Cuba
Resulta imprescindible llamar la atención sobre la doble moral de un gobierno que no solo niega sus privilegios mientras exige sacrificios sin límites al pueblo, sino que además ha negado siempre la represión y la existencia de presos políticos. ¿A dónde fueron a parar las aspiraciones de todos aquellos que apoyaron la Revolución para lograr una sociedad más justa, democrática y libre? ¿Dónde está el mundo mejor de nuestros sueños? Fueron devorados por el dogmatismo y la doble moral.
David deja el campo libre a Goliat
Si el presidente norteamericano miente, la delegación cubana ante la ONU no solo ha abandonado el campo: Ha sufrido una derrota de grandes proporciones. Admitió, implícitamente, que no tenía pruebas con qué desmentir la afirmación del señor Trump. Y valida la pregunta: ¿Quién ha mentido?
Ni libertad sin pan, ni pan sin libertad
La intervención de Castro en la OEA en mayo de 1959, y su catálogo de recetas parecen cobrar vigencia. El régimen no traiciona sus postulados originales ―como sostienen ciertos críticos tolerados por el oficialismo―, sino que retorna de manera oportunista el punto de mayo de 1959. Cabe cerrar con las propias palabras del dirigente en aquella jornada: «sea una dictadura de izquierda o sea una dictadura de derecha, lo cierto es que son dictaduras»
Cuba 2026: crisis sistémica, continuidad autoritaria y posibilidades reales de cambio político
Cuba vive una profunda degradación de capacidades estatales y bienestar social, pero ello no equivale todavía al agotamiento inmediato del régimen. La estructura política conserva cohesión coercitiva y capacidad de adaptación. Por ello, la pregunta central no es simplemente si «Cuba caerá», sino qué actores, coaliciones, instituciones y garantías podrían gobernar una eventual transformación.
¿Revolución sin fin?
El presidente Miguel Díaz Canel, al patrocinar hace poco el paquete de medidas presentadas como una posible mejora de la situación material, expresó que lo primero a salvar es la revolución. En esto no puedo estar de acuerdo, pues los procesos sociales se acometen para beneficiar a los sujetos, no al proceso en sí. Debemos preguntarnos: ¿todavía estamos en una revolución? ¿Es posible vivir en una revolución infinita?
La concupiscencia de los fabricantes de miseria
El control sobre el espacio y el tiempo son los que le sugieren al poder la estructuración de la posibilidad de crear un espejismo a modo de esperanza. Así se comporta el poder de la ideología comunista: porque su pretensión es la de ser omnímodo, infalible, inexpugnable y omnisciente; y así continuará comportándose. Lo único necesario es aprender a conocerlo, para definitivamente tomar conciencia de que ¡jamás! nada bueno ha de esperarse de él.
Cuando el poder no se llama pueblo
La historia no promete una salida sencilla. En Europa del Este hicieron falta dos condiciones: una fractura interna del poder y una sociedad civil organizada. Ninguna existe hoy en Cuba, y el bloqueo no las crea. No divide a una élite que es una familia, y una sociedad sin electricidad, transporte ni espacio público difícilmente se organiza, más bien se dispersa.
Educación, ideología y violencia: dimensiones de la crisis sistémica en Cuba
El verdadero desafío que enfrenta Cuba no es meramente administrativo o financiero; es, en su núcleo más íntimo, un desafío educativo y antropológico. La recuperación de una convivencia social pacífica y constructiva en la isla será imposible sin una transformación radical que devuelva a la educación su autonomía, pluralidad y capacidad de fomentar el pensamiento crítico.
Cuba, el día después y el arduo trabajo de la memoria
Una Cuba democrática tendrá que aprender a vivir después de la Revolución sin necesitar vivir permanentemente contra la Revolución. Si el nuevo orden solo pudiera definirse por su oposición al anterior, el pasado continuaría gobernando el presente, aunque lo hiciera bajo un signo inverso.
La «piñata» de GAESA & asociados
Más allá del balbuceante rumbo de las 176 medidas, los representantes de GAESA agitan su suculento mazo de zanahorias (minerales estratégicos; turismo; puerto del Mariel y otras radas importantes al Atlántico y El Caribe; mano de obra calificada y barata,; infraestructura por reconstruir) ante las fauces hambrientas de Trump y sus amigos. ¿Será recibido por un Castro, o un castrista, en su prometida visita a Cuba siendo presidente?
Ante el inicio del nuevo curso escolar
En las incalificables condiciones de precariedad en que se desenvuelve la vida cotidiana, en medio ―además― de absurdas contradicciones y del total desconocimiento de las más elementales demandas ciudadanas, la información oficial dibuja un panorama para la realización de la principal actividad de cualquier nación, como es la educación de sus ciudadanos, que, una vez más apuesta por el triunfalismo.
El daño del daño antropológico: notas críticas desde la antropología política
Si nuestras miserias provienen de un daño social compartido que nos ha quebrantado el espíritu y parte de nuestra esencia, y si ese daño continúa siendo validado por los cubanos de la Isla y la diáspora, entonces el destino de nuestra nación quedará indefinidamente en manos de supuestos salvadores que decidirán por nosotros. Si no estamos antropológicamente rotos, ¿qué hacemos con todo lo que sí está roto?
Fidel Castro: el ciclo y el siglo
Los sucesores de Fidel Castro mantuvieron las instituciones coercitivas y el monopolio político, pero perdieron progresivamente el mecanismo personal que articulaba coerción, redistribución, movilización y legitimidad. El ciclo del castrismo llegó a su fin casi dos décadas antes de que se cumpliera el siglo de su artífice.