Es lo que dices: la izquierda ya no es lo que antes… A propósito: ¿sabes si ante las palabras de Delcy Rodríguez en la ONU la delegación cubana se paró y se fue?
Si el presidente norteamericano miente, la delegación cubana ante la ONU no solo ha abandonado el campo: Ha sufrido una derrota de grandes proporciones. Admitió, implícitamente, que no tenía pruebas con qué desmentir la afirmación del señor Trump. Y valida la pregunta: ¿Quién ha mentido?
La intervención de Castro en la OEA en mayo de 1959, y su catálogo de recetas parecen cobrar vigencia. El régimen no traiciona sus postulados originales ―como sostienen ciertos críticos tolerados por el oficialismo―, sino que retorna de manera oportunista el punto de mayo de 1959. Cabe cerrar con las propias palabras del dirigente en aquella jornada: «sea una dictadura de izquierda o sea una dictadura de derecha, lo cierto es que son dictaduras»
Cuba vive una profunda degradación de capacidades estatales y bienestar social, pero ello no equivale todavía al agotamiento inmediato del régimen. La estructura política conserva cohesión coercitiva y capacidad de adaptación. Por ello, la pregunta central no es simplemente si «Cuba caerá», sino qué actores, coaliciones, instituciones y garantías podrían gobernar una eventual transformación.
El presidente Miguel Díaz Canel, al patrocinar hace poco el paquete de medidas presentadas como una posible mejora de la situación material, expresó que lo primero a salvar es la revolución. En esto no puedo estar de acuerdo, pues los procesos sociales se acometen para beneficiar a los sujetos, no al proceso en sí. Debemos preguntarnos: ¿todavía estamos en una revolución? ¿Es posible vivir en una revolución infinita?
El control sobre el espacio y el tiempo son los que le sugieren al poder la estructuración de la posibilidad de crear un espejismo a modo de esperanza. Así se comporta el poder de la ideología comunista: porque su pretensión es la de ser omnímodo, infalible, inexpugnable y omnisciente; y así continuará comportándose. Lo único necesario es aprender a conocerlo, para definitivamente tomar conciencia de que ¡jamás! nada bueno ha de esperarse de él.
La historia no promete una salida sencilla. En Europa del Este hicieron falta dos condiciones: una fractura interna del poder y una sociedad civil organizada. Ninguna existe hoy en Cuba, y el bloqueo no las crea. No divide a una élite que es una familia, y una sociedad sin electricidad, transporte ni espacio público difícilmente se organiza, más bien se dispersa.
El verdadero desafío que enfrenta Cuba no es meramente administrativo o financiero; es, en su núcleo más íntimo, un desafío educativo y antropológico. La recuperación de una convivencia social pacífica y constructiva en la isla será imposible sin una transformación radical que devuelva a la educación su autonomía, pluralidad y capacidad de fomentar el pensamiento crítico.
Una Cuba democrática tendrá que aprender a vivir después de la Revolución sin necesitar vivir permanentemente contra la Revolución. Si el nuevo orden solo pudiera definirse por su oposición al anterior, el pasado continuaría gobernando el presente, aunque lo hiciera bajo un signo inverso.
El 27 de noviembre de 2020, un grupo de artistas, intelectuales y periodistas independientes protestó frente al Ministerio de Cultura de Cuba, en La Habana. Durante horas, sin violencia, exigieron respuestas tras el brutal desalojo de catorce personas, ocho de ellas en huelga de hambre, de la sede del Movimiento San Isidro (MSI). Fue un gesto insólito en décadas: ciudadanos reclamando, a la vista pública, su «derecho a tener derechos».
¿Qué revela el Programa de Gobierno sobre el rumbo de la economía cubana? ¿Es viable este plan económico o es más de lo mismo? ¿Qué impacto tendrá en la vida de los cubanos? ¿Puede detener el deterioro económico o agudizará la crisis? Los economistas Mauricio De Miranda, Pedro Monreal y Pavel Vidal, en un espacio moderado por José Manuel González Rubines, analizan el nuevo Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.
"Un apagón en el país es una condición clarísima de parálisis de todo el sector productivo y del sector de los servicios. (...) Hasta ahora las medidas han sido parches para resolver una situación inmediata y así no se resuelve el problema", asegura el economista Mauricio De Miranda Parrondo, codirector de CubaXCuba - Laboratorio de Pensamiento Cívico.
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Resulta imprescindible llamar la atención sobre la doble moral de un gobierno que no solo niega sus privilegios mientras exige sacrificios sin límites al pueblo, sino que además ha negado siempre la represión y la existencia de presos políticos. ¿A dónde fueron a parar las aspiraciones de todos aquellos que apoyaron la Revolución para lograr una sociedad más justa, democrática y libre? ¿Dónde está el mundo mejor de nuestros sueños? Fueron devorados por el dogmatismo y la doble moral.