Una vez más el caso Marquitos. ¿Hasta cuándo?
Espero que esta sea la última vez que abordo, a partir de mi experiencia, el caso Marquitos y la masacre que provocó su delación. Un buen amigo, compañero de las luchas de entonces, ya fallecido, comentó hace años que es penoso ver que por los extraños vericuetos dentro de los que se desarrolló este acontecimiento, el pueblo cubano conoce mucho más sobre el traidor que sobre la fructífera existencia de Fructuoso, Machadito, Juan Pedro y Joe; los mártires de Humboldt 7.
Diez peldaños del derrumbe (1959-1960)
De lo que se trata en el caso cubano no es del fracaso de otra utopía comunista, o de la imposición de una variante excesivamente larga del militarismo caudillista latinoamericano; sino de un intento de desmontar toda la civilización republicana y su memoria histórico-cultural.
El nacimiento de la República de Cuba: entre el júbilo y la duda
Los cubanos de la época, los que sobrevivieron a las contiendas independentistas, los que despidieron al ejército interventor, fueron capaces de construir una nación que, aunque imperfecta y llena de contradicciones, logró destacarse en pocos años entre sus pares de la región. Lo hicieron partiendo de situaciones de destrucción similares, luego de años de guerra y ataques políticos enconados, con una población en su mayoría analfabeta y también enferma. Nosotros, hoy, también podremos, solo es necesario creerlo, como lo creyeron nuestros antepasados.
Pueblo y revolución en José Martí
Se impone la agrupación de sectores dispuestos a actuar conscientemente en defensa de la democracia, la independencia, la soberanía nacional y la justicia social. La unidad de todas las fuerzas hará posible el encauzamiento adecuado de las ansias reprimidas. Solo el vínculo estrecho de los hombres y las mujeres que coinciden en objetivos esenciales permitirá el trazado de una política dirigida a la defensa de principios democráticos.
Mella: el primer disidente del Partido Comunista de Cuba
Un cambio total como el que requiere Cuba, incluye la ampliación del espectro de las ciencias históricas, de manera que quepan las versiones de todas las generaciones, en la que cada una ha integrado su propia visión. De tal manera, una nación tiene al final, no una, sino muchas historias. Revisitar el pasado es decir otra verdad al presente y proyectar un futuro libre, en el que disentir no sea considerado delito.
La gloria que nadie les devolvió
La reconciliación posible, la única honesta, no es con la Revolución. Es con uno mismo. Es el acto de decir ―sin rencor, pero sin eufemismos―, entregué mi vida a algo que creí verdadero, ese algo fue traicionado por quienes lo dirigían, no por mí; mi entrega, mi fe, fueron reales, el robo también fue real. No son afirmaciones contradictorias, sino tres verdades simultáneas de una generación que merece ser nombrada.
La ciudad en la colina: la Revolución como mito puritano
Los cubanos no existimos. Existe Cuba (la imagen ideal, el relato gubernamental) y existen los Estados Unidos. Lo que queda fuera de la propaganda castrista ―creada casi que en función de buscar apoyo en la izquierda internacional― es, por mera contraposición binaria, «propaganda de la derecha».
Lela Sánchez Echeverría y la infinita lucha por la verdad histórica
Cuando entrevisto a Lela Sánchez, renuncio deliberadamente a mi voz. Hablaremos de asuntos que salen a la luz por vez primera, en los que Lela explicará el origen y alcance del proceso de tergiversación y manipulación de la figura de su padre, Aureliano Sánchez Arango, que hoy precisamente cumple aniversario de fallecido.
La palabra como delito. El grupo de los cuatro: «la Patria es de Todos»
Actualmente se judicializa la protesta espontánea, incluso de personas sin historial político. Ello refleja una radicalización del control estatal, pues el disenso ya no necesita ser articulado ni ideológicamente estructurado para ser castigado. Se acusa siempre de «mercenarismo y financiamiento de potencias extranjeras», aunque solo se trate de la expresión de un descontento legítimo que reclama el cambio. Sea, la palabra como delito.
Actualidad del Manifiesto de Montecristi
La amenaza externa es cierta. También lo es el peligro de continuar bajo un régimen que apela a la represión como único recurso para mantenerse en el poder. Es cada vez más visible el incremento de sus métodos crueles e inhumanos que, de no ponerle fin, llegarán a los adoptados por las tiranías conocidas históricamente en el área antillana y en nuestro país: las desapariciones definitivas, los asesinatos, cuerpos sin vida arrojados a las calles, cunetas y carreteras, como tristemente recordamos.
El problema de la memoria: recuperando el olvido
Cuba, y los cubanos, somos una narrativa nacional en clave épica. Se parece más a un Mito Nacional que a una realidad historiográfica. No quiero decir con esto que los hechos no hayan sucedido. Es imposible negar el triunfo de la Revolución (ni todo el proceso previo), y mucho menos el devenir posterior. ¿Pero qué representa eso para el imaginario popular?
José Martí contra la tiranía
Los calificados como «enemigos», en modo alguno son los ciudadanos que emiten juicios, opiniones y sugerencias, coincidentes o no con los emanados del gobierno. Como decía Martí, es erróneo aspirar «a una unanimidad imposible en un pueblo compuesto de distintos factores, y en la misma naturaleza humana».
Economía y rearme: el presupuesto militar en el origen del totalitarismo cubano
El inmenso poder que hoy ostenta GAESA tiene sus cimientos fundacionales en los meses iniciales de 1959, cuando fueron usurpados para un reducido grupo, la épica de la Revolución y el manejo de los recursos de la nación.
Oficio de nostalgia. Cuba por Néstor Almendros
Hay un vacío en la memoria colectiva de Cuba. Parece que el ejercicio del olvido ―junto con la nostalgia por un pasado más mítico que objetivo―, conforman la identidad nacional. Es entendible si uno se atiene a los hechos. Más que una nación, es un campo de batalla entre narrativas que desdibujaban todo lo que escapa a su control. Pocos intentos han logrado romper con la hegemonía de los relatos como lo hizo Néstor Almendros.
La Revolución convertida en ley: fortalecimiento del totalitarismo
En poco más de seis meses, las libertades civiles habían quedado coartadas y los derechos económicos de la ciudadanía se encontraban legalmente a expensas de las necesidades del Estado. La Revolución hablaba por voz de Fidel Castro, ejecutaba sus órdenes y estaba al servicio de sus necesidades.
Angola, más allá del discurso y del recuerdo
La historiografía oficial sigue resaltando el papel de Cuba en la transformación geopolítica del África austral a principios de los noventa, con la independencia de Namibia y la caída del régimen del apartheid en Sudáfrica. A nuestros soldados le pertenece gran parte de ese mérito, pero el verdadero saldo para la sociedad cubana aún espera por la luz que lo devele.
Cómo se tejió el poder. Radiografía inicial del totalitarismo en Cuba
Concebir los inicios del socialismo en Cuba como resultado de una necesidad impuesta, y no de la disposición de un grupo, sirvió por décadas para erigir el edificio del victimismo y el determinismo. Sin embargo, tal argumento no se sostiene ante un análisis histórico y crítico de rigor: desde el momento de la victoria sobre la dictadura de Batista, fueron tomadas medidas que conformarían el futuro entramado totalitario.
La verdad histórica puede tener una posibilidad de salvarse de tanta ignominia
Los derechos a ser libre de este pueblo, nunca estuvieron más en crisis que en el período que comenzó a principios de los años sesenta. Machado y Batista fueron unos «infelices» que huyeron en sus últimas etapas sin saber que podían haberse eternizado en el poder solo con auto calificarse de «socialistas». Para eso tenían que haber sido genios con barba.
La sublevación del 5 de septiembre en Cienfuegos y las lecciones de la historia
La historia siempre nos deja enseñanzas. El decoro, la verdad y el honor florecen incluso en ámbitos insospechados. Ningún régimen dictatorial se ha sostenido en pilares absolutamente monolíticos, y cuando se rechazan los reclamos de otros agentes sociales que alertan sobre un colapso nacional, se contribuye a agravar la crisis sin salida de su propio sistema político.
La ideología del poder: una lectura histórica del comunismo en Cuba (1925-1965)
Entender el funcionamiento de estructuras como el Partido Comunista de Cuba, sembradas hace cien años y que han demostrado su utilidad para la toma y conservación de un poder totalitario, permitirá evitar los cambios fraudes, las revoluciones traicionadas y las figuras mesiánicas. Sin esa comprensión, la libertad y la democracia serán imposibles en una Cuba futura, con todos y para el bien de todos.