Alianzas espurias: desafíos a la comunidad internacional
El impacto de las alianzas de las dictaduras en ámbitos multilaterales es múltiple, además de nocivo para los pueblos y el sistema internacional. Es hora de invertir la tendencia. El derecho y el sistema internacional, en particular el de derechos humanos, emergidos luego de la Segunda Guerra Mundial, son conquistas civilizatorias que deben preservarse, reformarse y fortalecerse antes de que sea demasiado tarde.
«Para que volvamos todos», el 18 de febrero y sus lecciones
Somos los cubanos, de la Isla y del exilio, quienes debemos exigir justicia, libertad y democracia, pero, sobre todo, los que debemos velar porque estos principios lleguen a consolidarse en el futuro. Quizás entonces podamos decir, volviendo la vista atrás, que una tarde de febrero, en Madrid, se respiró el aire de una Cuba libre tras más de seis décadas de intransigencia y exclusión.
Vigencia del pensamiento martiano en la nueva economía
Los postulados martianos sobre economía, si bien con limitaciones, estuvieron presentes en el salto que, entre 1902 y 1958, ubicó a Cuba entre los primeros países de América Latina. A la vez, la negación de los mismos ha generado el retroceso que nos condujo a la actual crisis humanitaria. Los nuevos proyectos deben tomar en cuenta los preceptos martianos, para que los cubanos puedan desempeñar el papel activo y determinante que les corresponde en los destinos de su nación.
Cuba, El 4tico, Trump, el convoy y la izquierda trasnochada
Cuba necesita que alguien tenga el coraje de decir la verdad completa: que el embargo daña, pero que el régimen destruye. Que la presión externa agrava, pero que la opresión interna es la raíz. Que Cuba no es un símbolo ni un peón geopolítico: es ocho millones de seres humanos que merecen luz, comida, libertad y que dejen de usarlos como escudo.
El Estado cubano contra sus propios fines
Cada acción del Estado aporta menos a la consecución de los fines declarados en el artículo 13. En vez de defender la soberanía, la vacía de contenido; en vez de garantizar la libertad, la sofoca; en vez de promover el bienestar, lo recorta; en vez de asegurar la igualdad, impone obediencia. El pueblo sigue siendo el jefe de cartón, mientras el partido único se aferra como jefe real. Y con ello, queda claro: a esta gente le importa un bledo el pueblo. Lo único que buscan es ganar tiempo de permanencia en el poder.
El problema de la memoria: recuperando el olvido
Cuba, y los cubanos, somos una narrativa nacional en clave épica. Se parece más a un Mito Nacional que a una realidad historiográfica. No quiero decir con esto que los hechos no hayan sucedido. Es imposible negar el triunfo de la Revolución (ni todo el proceso previo), y mucho menos el devenir posterior. ¿Pero qué representa eso para el imaginario popular?
¿Lavado de cerebro o un simple enjuague?
El pueblo está reaccionando como debe: exigiendo que se respeten sus derechos y se atiendan sus necesidades más elementales. Muchos han estado encarcelados por esto, y aún lo están. Aunque cabe avalar que aquellos que desde el principio lograron entender la verdadera naturaleza autoritaria del grupo de poder, dieron ejemplos de lucha y sacrificios que entonces no fueron reconocidos debidamente como patriotas. Sus nombres han sido borrados o los mancillaron llamándolos «traidores» y «vende patrias».
Cuba ¿derrumbe o agotamiento acelerado? Claves para no errar en la solución
Cuba no comenzará a transformarse el día en que cambie un gobierno, sino cuando se modifique la comprensión colectiva de cómo se genera prosperidad y soberanía. El verdadero desafío no es predecir el colapso, sino prepararnos para el rediseño. Y el rediseño empieza por algo básico: entender que sin pluripartidismo, respeto a los derechos humanos, democracia y competitividad económica, no hay soberanía sostenible.
Díaz-Canel, la biomasa y el patatús de Moreno Fraginals
Díaz-Canel habla de biomasa sin centrales que la procesen, sin calderas que la quemen, sin turbinas que generen electricidad, sin trabajadores calificados, sin combustible para arrancar las pocas máquinas que quedan, sin fertilizantes para cultivar la caña, sin herbicidas para controlar la maleza, sin financiamiento para nada de lo anterior. Cuba recibió en la zafra 2024-2025 el 10% del combustible necesario, el 18% del financiamiento y el 0% de fertilización. ¿Cómo se construye un sistema de biomasa con cero por ciento de nada?
La democracia es nuestro horizonte
La democracia es nuestro único horizonte. Tiene que serlo si queremos superar el desastre en que estamos y evitar el otro mayor al que nos empujan. Tenemos que empezar a caminar en serio. Hacer esto es reivindicar la política para nosotros, el derecho de igualdad política y el fin de la exclusión política.
Una isla que aprende a dudar
Hoy, en las grietas del sistema educativo cubano, aparece algo nuevo: estudiantes que preguntan sin levantar la mano, docentes que insinúan más de lo que dicen, familias que ya no creen del todo. El cambio no vendrá; ya está aquí, aún sin los cambios curriculares que serán necesarios, sino con algo más modesto y radical: la existencia de una duda ante la realidad. Y ahí están el 11 de julio y las mil y una protestas de estos tiempos para probarlo.
La transición no llegará sola
Un movimiento cívico nacional, organizado y transversal, alteraría sustancialmente la ecuación, el pueblo dejaría de ser un sujeto pasivo que padece mientras otros negocian y pasaría a convertirse en un actor con capacidad real de incidir, condicionar y modificar las reglas del juego. Sin esa articulación, cualquier transformación será siempre incompleta, tutelada o fácilmente reversible.
Petición ciudadana por una Ley de Amnistía en Cuba
La libertad de nuestros presos políticos, en medio de la crisis humanitaria que vive el país, es un tema urgente que interpela hoy a la responsabilidad, el sentido de justicia y el humanismo de cada cubano, y es, asimismo, un punto que ha logrado articular a un espectro amplísimo de opiniones. Esta no es solo una petición amparada en la ley y el ejercicio de un derecho, sino una acción simbólica y cívica.
Anatomía de una obsesión: el «bloqueo» en sesenta y cinco años de discurso oficial cubano
El uso del bloqueo como significante vacío es una estrategia que termina en la autoderrota. Cuando la misma palabra intenta dar cuenta de décadas y crisis distintas, pierde precisión, fuerza y sentido. Este análisis no evalúa el efecto del «bloqueo», pero sí valora cómo se enuncia desde las máximas autoridades de la Isla, quienes, a golpe de repetición, lo han convertido en un manto que solo hace que nos preguntemos por aquello que nos oculta.