Once peldaños del derrumbe económico (1959-2021)
En enero de 1959, Cuba era una nación con elevado índice de desproporciones económico-sociales y corrupción política que necesitaba superar, pero no era pobre, y mucho menos irreformable en el contexto político de la Segunda República y su Constitución de 1940.
El triángulo de la «descastrificación» para la reconstrucción cubana
Los tres vértices del triángulo de la «descastrificación» son simultáneos y se necesitan: sin justicia hacia los responsables, falta verdad; sin desmontaje interior del llamado «hombre nuevo», los hábitos del régimen sobreviven a su caída; sin tradición que la sostenga, la ciudadanía flota como barco sin amarras; y sin educación cívica, simplemente no hay ejercicio democrático posible.
Trump, el Sugar Daddy de los Castro
Hasta hace muy poco estábamos más cerca que nunca del fin de la dictadura, en el sentido estructural de que las condiciones materiales para que el sistema siguiera funcionando como hasta ahora se habían erosionado a niveles que no tenían retorno fácil. El régimen no va a caer, va a ser refinanciado. Y, además, con dinero y cobertura mediática estadounidense, en un acuerdo que firma su propio encierro futuro. Esa es la herida ética del análisis.
¿Orden constitucional o camuflaje escenográfico?
A pesar de su declarada pretensión de estar colocado por encima de la sociedad y del Estado, visto su escaso éxito en anticipar crisis, producir soluciones y reorganizar el sistema; el Partido Comunista y sus congresos cumplen la misma función en esas alturas que la que cumpliría un globo aerostático: dejar que el viento lo mueva. Solo mantiene la ficción de unidad y dirección y organiza discursivamente la continuidad.
Anatomía de una obsesión: el «bloqueo» en sesenta y cinco años de discurso oficial cubano
El uso del bloqueo como significante vacío es una estrategia que termina en la autoderrota. Cuando la misma palabra intenta dar cuenta de décadas y crisis distintas, pierde precisión, fuerza y sentido. Este análisis no evalúa el efecto del «bloqueo», pero sí valora cómo se enuncia desde las máximas autoridades de la Isla, quienes, a golpe de repetición, lo han convertido en un manto que solo hace que nos preguntemos por aquello que nos oculta.
¿Deja vu?
El enfático uso del término «líder de la Revolución Cubana» como manera visible de demostrar la verdadera jerarquía dentro de la cúpula de poder, plantea muchas dudas sobre la confianza que el anciano le tiene a aquel que un día fue «el único sobreviviente» de una lista de posibles sucesores. No era el más adecuado, ni el deseado; sencillamente era el único que quedaba.
De la guerrita de los emails a La Habana de Fito
Me interesa explorar caminos que conduzcan a nuevas narrativas, donde la historia se cuente desde un lugar oculto o desconocido. Tal razón me impide aceptar como válido cualquier relato que excluya a Fidel Castro de los eventos que cambiaron nuestras vidas.
Memento mori, el discurso del poder en Cuba
El discurso del poder ha ido transitando en los últimos tiempos de la demagogia a la fuerza bruta. En la medida que se desgasta pierde sutilidad, y los mecanismos de control ideológico ceden paso ante los francamente represivos.
El Estado cubano y el fin del «costo cero»
En las intervenciones del presidente, el primer ministro y el ministro de Economía ante la ANPP, se les notó descolocados y hasta amenazantes. Es evidente, aunque lo nieguen y pidan confianza y unidad con el Partido y la Revolución, que se percatan de que es el fin del «costo cero» para su clase política.
Repercusión sociopolítica de la fractura del consenso social en Cuba
La pobreza y la exclusión en la Isla han crecido motivadas por los propios paquetes de políticas y medidas gubernamentales que fueron diseñando un modelo económico dependiente del turismo y bajo control del emporio Gaesa.