El Tablero Roto. Diferendo Cuba-Estados Unidos: ¿un juego de dos jugadores?
La lancha de Cayo Falcones no fue solo un incidente de seguridad, sino también una señal lanzada al tablero en el momento en que este se hallaba más cerca de una reconfiguración que en cualquier otro en seis décadas. El análisis que interesa no es moral sino estructural: ¿quién necesitaba interrumpir ese proceso y por qué?
«Para que volvamos todos», el 18 de febrero y sus lecciones
Somos los cubanos, de la Isla y del exilio, quienes debemos exigir justicia, libertad y democracia, pero, sobre todo, los que debemos velar porque estos principios lleguen a consolidarse en el futuro. Quizás entonces podamos decir, volviendo la vista atrás, que una tarde de febrero, en Madrid, se respiró el aire de una Cuba libre tras más de seis décadas de intransigencia y exclusión.
Cuba, El 4tico, Trump, el convoy y la izquierda trasnochada
Cuba necesita que alguien tenga el coraje de decir la verdad completa: que el embargo daña, pero que el régimen destruye. Que la presión externa agrava, pero que la opresión interna es la raíz. Que Cuba no es un símbolo ni un peón geopolítico: es ocho millones de seres humanos que merecen luz, comida, libertad y que dejen de usarlos como escudo.
La democracia es nuestro horizonte
La democracia es nuestro único horizonte. Tiene que serlo si queremos superar el desastre en que estamos y evitar el otro mayor al que nos empujan. Tenemos que empezar a caminar en serio. Hacer esto es reivindicar la política para nosotros, el derecho de igualdad política y el fin de la exclusión política.
La transición no llegará sola
Un movimiento cívico nacional, organizado y transversal, alteraría sustancialmente la ecuación, el pueblo dejaría de ser un sujeto pasivo que padece mientras otros negocian y pasaría a convertirse en un actor con capacidad real de incidir, condicionar y modificar las reglas del juego. Sin esa articulación, cualquier transformación será siempre incompleta, tutelada o fácilmente reversible.
Legado en ruinas
El nuevo año 2026 será el del centenario de Fidel Castro y, paradójicamente, llega cuando las dos columnas fundamentales de su legado aparecen en ruinas. Por un lado, el relativo bienestar que el régimen construyó durante décadas como base material de su pacto social se ha desmoronado ante los ojos de todos. Por otro, el sistema de control, represión y culto al poder que sostuvo a ese modelo muestra signos claros de agotamiento.
La transición o cambio político. Aproximaciones teóricas y escenarios en Cuba
Los escenarios para una transición política en Cuba de mayor probabilidad en el corto plazo son la Continuidad Autoritaria Reforzada y las Reformas Parciales Controladas, dado el expertis de readaptación de las élites políticas y militares cubanas, su eficiente vigilancia de la cohesión y lealtad intra-élite, los efectos disuasivos de su capacidad represiva y el estricto control de la información pública.
Cuba en el espejo: lo que otros regímenes enseñan sobre el futuro político cubano
La experiencia de países que en su momento parecían atrapados en regímenes cerrados, demuestra que la presión social y las coyunturas internacionales pueden abrir espacios para un cambio real. Para la sociedad civil cubana, los resultados implican la necesidad de estrategias que abarquen todas las dimensiones de una democracia robusta.
Para los excluidos, el horizonte es la democracia
Hasta ahora, como dijera Natalia Ginzburg, «conocemos bien nuestra cobardía y bastante mal nuestro valor». Para un movimiento de los excluidos en Cuba, el diálogo para conquistar la igualdad es inevitablemente político, pero nuestro horizonte es la democracia. Solo así obtendremos el respeto que merecemos como ciudadanos y dejaremos de recibir el escaso y duro pan de los súbditos, el desprecio. Nosotros podemos lograrlo.
Cuba: Escenarios, retos, riesgos y peculiaridades de cara a la transición
La primera transición que debe ocurrir en Cuba es dentro del activismo, pasar de individualidades a campañas, diseñadas en base a escuchar lo que dice la gente a voz en cuello. Constantemente hay personas transitando de zonas de indiferencia a zonas de activismo, el potencial humano crece todos los días a ojos vistas.
Memoria y Futuro: Cuba en transición
Toda transformación democrática requiere preparación de la ciudadanía, y creación de instituciones y normativas legales encaminadas a esos fines. La historia enseña que las transiciones no se improvisan y que su éxito depende de la capacidad de aprender, dialogar y actuar con responsabilidad. Memoria y Futuro es una invitación a construir desde el presente los fundamentos de una Cuba justa, libre y democrática.
Fundación, fracturas y lecciones de una República imperfecta
Si no hubo entre 1898 y 1902 una transición violenta ―luego de tres años de breve, pero intensa guerra independentista/civil―, en medio de un país arruinado, insalubre, sin medios económicos, a merced de la migaja extranjera; no tiene por qué haberla en una Cuba actual. Las verdaderas ideas martianas no son las que ampararon a los excesos de 1959, sino las que los impidieron en 1898.
Reinvención del negocio del conflicto cubano: adaptabilidad ante el cambio de paradigma geopolítico
El conflicto como negocio ha perdido rentabilidad estructural. Es tiempo de archivarlo. Repolitizar la ciudadanía sin partidismos, en el pensamiento cívico, reconectar la diáspora sin prejuicios, y reconstruir sin repetir. Esa es la invitación.
Los pilares para una verdadera transición en Cuba
No se pueden eliminar las cuentas públicas de un borrón, ni puede licenciarse a un ejército de la nada, ni es posible anular «de un golpe» todas las leyes y sacarse de la manga una Constitución y pretender que funcione. Tal secuencia no traería la «restauración de la democracia», sino la extinción del Estado cubano.