Cuba entre la concentración del poder y la transferencia de responsabilidades
La economía cubana enfrenta nuevamente un momento en el que la solución de sus problemas estructurales exige reglas claras, instituciones funcionales y un sistema de responsabilidades públicas e institucionales que permitan al país avanzar hacia un modelo económico capaz de generar prosperidad y bienestar social, y a un modelo político que conduzca a la democratización de la sociedad, al control de esta sobre el gobierno y al respeto a las libertades y derechos civiles.
Vigencia del pensamiento martiano en la nueva economía
Los postulados martianos sobre economía, si bien con limitaciones, estuvieron presentes en el salto que, entre 1902 y 1958, ubicó a Cuba entre los primeros países de América Latina. A la vez, la negación de los mismos ha generado el retroceso que nos condujo a la actual crisis humanitaria. Los nuevos proyectos deben tomar en cuenta los preceptos martianos, para que los cubanos puedan desempeñar el papel activo y determinante que les corresponde en los destinos de su nación.
Cuba, El 4tico, Trump, el convoy y la izquierda trasnochada
Cuba necesita que alguien tenga el coraje de decir la verdad completa: que el embargo daña, pero que el régimen destruye. Que la presión externa agrava, pero que la opresión interna es la raíz. Que Cuba no es un símbolo ni un peón geopolítico: es ocho millones de seres humanos que merecen luz, comida, libertad y que dejen de usarlos como escudo.
Los «pasos perdidos» de GAESA o el KM Cero de la reconstrucción nacional: caminos opuestos hacia la Patria
El Palacio de la Revolución y el Capitolio del Habano son dos caras de una misma moneda: uno representa el control político y el otro el control económico. Ambos operan dentro de una dictadura parasitaria que se ha adaptado a las circunstancias globales para garantizar su supervivencia.
La dolarización parcial y el verdadero «juego» de la continuidad
GAESA ya no necesita la banca estatal para custodiar la divisa (de ahí que no se pueda traspasar saldo desde Clásica y AIS a las tarjetas en MLC); por ende, la mega-corporación se independiza, aún más, del aparato estatal y gubernamental. Puede que sea esto lo que el aparato de propaganda no desea que se debata.
Cuba: entre el «socialismo burocrático» y el capitalismo autoritario
En Cuba nos enfrentamos a una disyuntiva grave: nuestra existencia como Nación independiente o perpetuar la inmensa y creciente dependencia externa a que nos ha sometido la inviabilidad actual de la economía y la depauperación y precarización generalizadas de la vida social.