¿Qué sería de los cubanos sin la risa inteligente? Esta es una una columna medio en broma, medio en choteo, de la autoría del escritor y humorista Jorge Fernández Era y con ilustración de Wimar Verdecia.Popular con filtro
Lo de Ricardo Ronquillo son «soso-bras» o «so-sobras». Cuando es echar la culpa de nuestros males al enemigo, su pluma es «valientísima», pero si la cosa es tocar al «socio» y al «lismo», ahí va con la hoja de laurel y la lira. Se hace difícil que en sus peroratas no cite al jefe para alabar sus intervenciones y discursos. De ahí su acrítico y juicioso vasallaje.
Salvavidas
Miguel Díaz-Canel rinde cuentas a Raúl. Y Raúl… A nadie. El ciclo se cierra cuando el presidente de la UPEC, cuyos afiliados son quienes están obligados a cuestionarlos, los aplaude y los glorifica. A eso debe referirse con lo del «nuevo modelo de prensa»: un modelo que no lo haga «prensar» mucho.
Deriva
La transformación estructural de la Isla tiene que ser muy profunda para que una economía pase de ser la principal exportadora de azúcar a depender de la importación para no cubrir ni la décima parte de la demanda. Ello demuestra la «amplia gama de políticas que promueven una singular metamorfosis de toda la sociedad». Ni Kafka lo logró mejor.