¿Qué sería de los cubanos sin la risa inteligente? Esta es una una columna medio en broma, medio en choteo, de la autoría del escritor y humorista Jorge Fernández Era y con ilustración de Wimar Verdecia.Popular con filtro
Lo de Ricardo Ronquillo son «soso-bras» o «so-sobras». Cuando es echar la culpa de nuestros males al enemigo, su pluma es «valientísima», pero si la cosa es tocar al «socio» y al «lismo», ahí va con la hoja de laurel y la lira. Se hace difícil que en sus peroratas no cite al jefe para alabar sus intervenciones y discursos. De ahí su acrítico y juicioso vasallaje.