¿Revolución sin fin?
El presidente Miguel Díaz Canel, al patrocinar hace poco el paquete de medidas presentadas como una posible mejora de la situación material, expresó que lo primero a salvar es la revolución. En esto no puedo estar de acuerdo, pues los procesos sociales se acometen para beneficiar a los sujetos, no al proceso en sí. Debemos preguntarnos: ¿todavía estamos en una revolución? ¿Es posible vivir en una revolución infinita?
La «piñata» de GAESA & asociados
Más allá del balbuceante rumbo de las 176 medidas, los representantes de GAESA agitan su suculento mazo de zanahorias (minerales estratégicos; turismo; puerto del Mariel y otras radas importantes al Atlántico y El Caribe; mano de obra calificada y barata,; infraestructura por reconstruir) ante las fauces hambrientas de Trump y sus amigos. ¿Será recibido por un Castro, o un castrista, en su prometida visita a Cuba siendo presidente?
¿Perestroika?
La brújula de Raúl Castro y su grupo no es Gorbachov, sino Putin. Internamente tendrán resistencia a un cambio sin democracia como meta de llegada. Y Estados Unidos, que es el único interés de los aprendices a capitalistas de la Isla, no parece dispuesto a aceptar la mano que le extienden. Hay que seguir muy de cerca este proceso. Nos compete a todos.
Vigencia del pensamiento martiano en la nueva economía
Los postulados martianos sobre economía, si bien con limitaciones, estuvieron presentes en el salto que, entre 1902 y 1958, ubicó a Cuba entre los primeros países de América Latina. A la vez, la negación de los mismos ha generado el retroceso que nos condujo a la actual crisis humanitaria. Los nuevos proyectos deben tomar en cuenta los preceptos martianos, para que los cubanos puedan desempeñar el papel activo y determinante que les corresponde en los destinos de su nación.
Geopolítica y Autonomías: mapa sociopolítico de Cuba
Cuba no está en crisis, sino en colapso y ese colapso, aunque doloroso, está activando algo inesperado: una revolución que no marcha con pancartas, sino que brota desde la necesidad extrema. El callejón sin salida se ha vuelto matriz de alternativas, un entorno crítico donde la falta de salidas convencionales obliga a la creación simultánea de múltiples respuestas.