Ventriloquia política en la Cuba de los Castro
Lo que Raúl Guillermo no dijo, no se debe a una repentina conversión democrática, ni a una identificación suya hacia una posible apertura; se debe a que dichos términos estorban al negocio. Quien necesita inversión extranjera, comercio y un «modelo económico muy cubano», no puede seguir llamando «imperio», o «criminal», a su posible socio comercial.
La ciudad en la colina: la Revolución como mito puritano
Los cubanos no existimos. Existe Cuba (la imagen ideal, el relato gubernamental) y existen los Estados Unidos. Lo que queda fuera de la propaganda castrista ―creada casi que en función de buscar apoyo en la izquierda internacional― es, por mera contraposición binaria, «propaganda de la derecha».
El verdugo en el espejo
La oposición cubana se define por negación del régimen, más que por la construcción propia de un horizonte alternativo. Necesita proyectarse no solo como «lo que no es el castrismo», sino como la semilla de una Cuba democrática. Ello implica, entre otras cosas, construir una estética propia del respeto, cultivar prácticas organizativas que no reproduzcan el verticalismo del régimen, y asumir que sin base social no hay proyecto posible.