El aparato represivo «se hizo carne»
El impacto generado por la difusión de las imágenes de los represores obliga a enfrentar una realidad esencial: los sistemas que violan los derechos humanos no operan como abstracciones impersonales, sino a través de hombres y mujeres concretos, que formulan, obedecen y ejecutan órdenes. En ese entramado, el anonimato actúa como lubricante del mal.
Presos políticos y héroes… ¿de quién?
Los Moncadistas y «Los Cinco» cometieron delitos graves probados, aun así, pudieron contar con leyes y un sistema de justicia independiente y beneficiarse de gestos de los respectivos gobiernos, además de alguna prensa y solidaridad. Son recursos impensables en Cuba. Aquellos gobiernos prestaron atención a los reclamos de su ciudadanía y de organizaciones internacionales. A diferencia suya, el régimen cubano es soberbio, ignora y reprime sin límites.