Cuba y la economía opaca: el desafío de las reglas claras
Fortalecer la transparencia y reducir la discrecionalidad no solo protege a los negocios privados existentes, sino que asegura que las transformaciones económicas y la inversión extranjera beneficien al conjunto del país. La transparencia y el respeto a las garantías políticas y jurídicas son elementos clave para que Cuba pueda avanzar en sus reformas, integrar a sus ciudadanos y negocios privados, y atraer inversión extranjera de manera ordenada, justa y sostenible.
Cuba entre la concentración del poder y la transferencia de responsabilidades
La economía cubana enfrenta nuevamente un momento en el que la solución de sus problemas estructurales exige reglas claras, instituciones funcionales y un sistema de responsabilidades públicas e institucionales que permitan al país avanzar hacia un modelo económico capaz de generar prosperidad y bienestar social, y a un modelo político que conduzca a la democratización de la sociedad, al control de esta sobre el gobierno y al respeto a las libertades y derechos civiles.
¿Deben ser Vietnam y China modelos para Cuba? Reseña crítica a un libro de Carmelo Mesa-Lago (II)
Muchos de los simpatizantes en Cuba de los sistemas económicos asiáticos, pretenden ignorar que estos no son menos antidemocráticos y autoritarios que el régimen cubano. El modelo político y económico de China, como el de Vietnam, descienden del modelo unipartidista y totalitario que Stalin estableció en la URSS, aunque por supuesto con ciertas adaptaciones nacionales.
Nuevos andamios para enfrentar la miseria estructural
La Constitución de 1940, como recordaba Yulieta Hernández Díaz en un post reciente, fue descrita por el historiador Raúl Roa como «el resultado de dos impotencias: la de la derecha y la de la izquierda. Ninguna de las dos se pudo imponer». Aquel impasse derivó en consenso. Hoy, la parálisis institucional podría abrir paso a un nuevo pacto, no entre élites ideológicas, sino entre actores económicos, cívicos y comunitarios desde abajo.