El Estado cubano contra sus propios fines
Cada acción del Estado aporta menos a la consecución de los fines declarados en el artículo 13. En vez de defender la soberanía, la vacía de contenido; en vez de garantizar la libertad, la sofoca; en vez de promover el bienestar, lo recorta; en vez de asegurar la igualdad, impone obediencia. El pueblo sigue siendo el jefe de cartón, mientras el partido único se aferra como jefe real. Y con ello, queda claro: a esta gente le importa un bledo el pueblo. Lo único que buscan es ganar tiempo de permanencia en el poder.
El derecho de queja y petición en Cuba: de la promesa a la simulación
Una simple ojeada revela que ninguno de los derechos postulados en la Carta Magna es garantizado sobre la base del respeto a los derechos de los demás como límite primario para su ejercicio. En su lugar, se prioriza el interés de una cúpula por continuar en el poder. Muchos ejemplos pudieran comentarse, pero este análisis solo aborda el derecho de queja y petición.