Díaz-Canel, la biomasa y el patatús de Moreno Fraginals
Díaz-Canel habla de biomasa sin centrales que la procesen, sin calderas que la quemen, sin turbinas que generen electricidad, sin trabajadores calificados, sin combustible para arrancar las pocas máquinas que quedan, sin fertilizantes para cultivar la caña, sin herbicidas para controlar la maleza, sin financiamiento para nada de lo anterior. Cuba recibió en la zafra 2024-2025 el 10% del combustible necesario, el 18% del financiamiento y el 0% de fertilización. ¿Cómo se construye un sistema de biomasa con cero por ciento de nada?
La paradoja de 2025
2025 nos enseñó que el desgaste físico del régimen comparte una raíz con el surgimiento de una crítica política más consciente y amplia. En las grietas del colapso material hemos visto florecer formas de compromiso que aspiran a transformar Cuba. Esa tensión entre ruina y posibilidad es, quizás, la trama más significativa de este año que dejamos atrás.
La Isla en hueso
Sea porque se borran, sea porque redundan (y no dicen nada), la Patria y el Socialismo que nos dibujaron —que nos prometieron— tras la oleada revolucionaria de 1959, cada vez más son solo eso, un vago y triste dibujo, una promesa falaz que yace bajo el peso abrumador de la única certeza: la muerte.
El servicio eléctrico: ni lujo, ni favor
Comprometerse a suministrar el servicio en función de la disponibilidad indica que las empresas de la Unión Eléctrica no se ven a sí mismas como prestadoras de un servicio necesario, sino como otorgadores de un favor que los clientes deben aceptar sin objeciones. Esto es posible gracias a la condición monopólica del servicio.