El Estado de Guerra y la Guerra del Estado
El Estado de Guerra no sería necesario para controlar a la población civil, ya ampliamente vigilada, sino para mantener ocupadas, fragmentadas y bajo supervisión estricta a las propias fuerzas armadas. Se trataría de un mecanismo de advertencia y de reforzamiento del control sobre las cadenas de mando. No es un movimiento estratégico, sino desesperado: el régimen ha perdido su principal sostén económico, enfrenta el colapso energético y carece de un horizonte político viable.
Las fuerzas armadas y la transición en Cuba
Las fuerzas armadas actuales (FAR y MININT), serviles a la dictadura, han de ser desmanteladas y reconstruidas como instituciones armadas de la república, fieles a la Constitución, sin lealtades ideológicas ni personales a ninguna autoridad, excepto al presidente electo por el voto popular directo, quien volvería a ser su comandante en jefe.
Jóvenes y carreras militares en Cuba ¿Orientación vocacional o seducción venal?
Ante la desmotivación que existe entre los jóvenes, las instituciones militares realizan desesperados intentos por convencerlos para que ingresen en sus filas. A los jóvenes estudiantes les fueron mostrados en ese lugar enormes almacenes repletos de artículos, ropa, calzado y electrodomésticos, como incentivo de los beneficios que podrían recibir si decidieran ingresar en carreras militares, todo ello vendido a precios módicos, según se les comunicó.