Transformar la economía exige transformar el poder
Compartimos en CubaXCuba la Propuesta para transformar la economía cubana, un documento elaborado por los cinco economistas cubanos Mauricio de Miranda, Pedro Monreal, Omar Everleny Pérez, Ricardo Torres y Pavel Vidal. El documento ha contado con el acompañamiento institucional del Cuba Study Group y del Observatorio sobre la Economía Cubana.
Se trata de una hoja de ruta técnicamente fundamentada para estabilizar la economía y sentar las bases de un nuevo modelo de desarrollo. Sus autores subrayan que no es una respuesta al paquete de 176 medidas anunciado por el Gobierno, sino un ejercicio independiente de priorización y secuenciación de políticas públicas. La distinción no es menor, puesto que frente a las reformas del régimen, aquí hay un programa concebido desde otra lógica.
El horizonte que proponen, una economía social de mercado sustentada en un Estado democrático de Derecho, es lo contrario de lo que el poder ha ofrecido: cambiar el modelo económico para no cambiar nada en lo político. Para los autores, la crisis cubana no es solo económica, sino la expresión del agotamiento de un arreglo institucional que concentra el poder económico y político, y que por ello exige la sustitución del modelo vigente, no su retoque.
Al definir el Estado democrático de Derecho, enumeran entre sus elementos esenciales la libertad de expresión, de asociación y de prensa; elecciones libres, competitivas, pluripartidistas, inclusivas, periódicas y transparentes; y el sometimiento de los gobernantes y de los poderes públicos a la Constitución y a la ley. La reforma económica que describen presupone el desmontaje de la arquitectura política que hoy la impide.
Entre las medidas concretas que proponen, destacan la fragmentación de GAESA y la transferencia de sus empresas, activos y reservas a instituciones civiles y al Banco Central —esto es, la desmilitarización de la economía—; la venta transparente de activos y una privatización sujeta a reglas de insolvencia y buen gobierno, precisamente para impedir que la nomenclatura convierta el patrimonio público en propiedad privada a su favor. Incluye además todo un capítulo de reconstrucción institucional: profesionalización de la función pública, descentralización con autonomía territorial y fiscal, seguridad jurídica y arbitraje independiente, libertad sindical y derecho de huelga, combate a la corrupción y solución de las reclamaciones por confiscaciones.
Asimismo, el documento sitúa la flexibilización de las sanciones estadounidenses entre los supuestos indispensables de la recuperación. No obstante, los propios autores localizan la raíz de la crisis en lo interno y su propuesta queda expresamente abierta al escrutinio y la crítica. Es una contribución seria y plural al debate sobre la transición cubana, que fija con rigor lo que un cambio verdadero exigiría.
Invitamos a leer los dos documentos que acompañan esta nota y a sumarse a la discusión.
Propuesta para transforma la economía cubana
Resumen ejecutivo
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Imagen principal: Sasha Durán / CXC.