Transformar la economía exige transformar el poder
El horizonte que proponen, una economía social de mercado sustentada en un Estado democrático de Derecho, es lo contrario de lo que el poder ha ofrecido: cambiar el modelo económico para no cambiar nada en lo político. Para los autores, la crisis cubana no es solo económica, sino la expresión del agotamiento de un arreglo institucional que concentra el poder económico y político, y que por ello exige la sustitución del modelo vigente, no su retoque.