Arquitectura del presidio político en Cuba
Si el castigo por agredir con armas de fuego una institución militar como el cuartel Moncada, en 1953, fue de quince años de cárcel y si, dos años después (en una fecha como la de hoy), los condenados fueron amnistiados; ¿qué impide reconocer la injusticia cometida contra quienes reclaman derechos inalienables usando su voz, su cuerpo, un cartel o piedras como armas?
Morón en perspectiva: el fin de la excepcionalidad cubana
En Cuba no ocurre nada excepcional. En cualquier época y contexto en que un gobierno ha empobrecido a la gente, desconocido la voluntad popular y reprimido con violencia; la protesta social ha sido la respuesta. Esta es una crisis eminentemente política. Nos creyeron invisibles; no lo somos. Para ellos no existimos; pero estamos aquí.