Aplaudir o callar: tragedia del intelectual cubano
El régimen cubano nunca entendió, o lo entendió y por eso optó por someter, la verdadera naturaleza del intelectual, que con independencia de su perfil puede comprender a fondo el contexto. La cuestión está en lo que decide hacer con eso: callar, servir al poder, o a la razón y la justicia; ser, como decía Sartre, un marginal o un verdadero intelectual.
Una propuesta de reforma electoral y un necesario debate
Mantener explícitamente el partido único reduce el anclaje programático y empuja a una personalización de la contienda ―más marketing del candidato que debate de plataformas―, entre tanto, la segunda vuelta tendería a coordinar facciones internas más que proyectos alternativos. Tal escenario estaría muy lejos de ser una salida realmente democrática.