Del meme al cacerolazo: la infrapolítica en Cuba como límite y posibilidad
¿Qué sucede ahora que sí se protesta, cuando en otros momentos, probablemente, había razones para hacerlo y sin embargo no se hacía? Porque tener motivos para protestar no equivale per se a sentirse capaz de hacerlo; sentirse capaz no implica reconocer que otros comparten el mismo malestar; y reconocer ese malestar compartido tampoco garantiza la capacidad de organizarse para protestar.
El choteo político en Cuba, o de qué nos burlamos los cubanos
Si todo es susceptible de ser reducido a chiste, entonces la posibilidad de construir consensos mínimos se vuelve compleja. Es la ambivalencia que ya señalaba Mañach: el choteo como forma de crítica, pero también como límite. Nos tocará superarlo, o al menos entenderlo, para lidiar con él.