Once peldaños del derrumbe económico (1959-2021)
En enero de 1959, Cuba era una nación con elevado índice de desproporciones económico-sociales y corrupción política que necesitaba superar, pero no era pobre, y mucho menos irreformable en el contexto político de la Segunda República y su Constitución de 1940.
El desprecio como forma de gobierno
El castrismo se fundó sobre una premisa ambiciosa y peligrosa: el pueblo cubano —con sus hábitos, creencias, aspiraciones y límites— no era adecuado para el proyecto político que se pretendía construir, por ello era necesario transformarlo, corregirlo, sustituirlo. De ahí la tesis del «hombre nuevo», presentada como ideal ético al que aspirar, pero utilizada en la práctica como coartada para reprimir al hombre existente.