Vindicación del cacerolazo
Si el camino más largo comienza con el primer paso, los cacerolazos pueden representar el primero hacia la formación de un verdadero ciudadano para una república verdaderamente democrática. El 11 de julio lo fue, aunque en apariencia se frustró, y lo fue antes el 27 de noviembre, que sirvió para demostrar que también en una parte de la intelectualidad cubana están naciendo el compromiso y el concepto de ciudadano.
El derecho de rebelión. La palabra como delito
En un contexto en el que se promueve la salida y se coacciona el derecho al ejercicio de la voz, tan perseguido y condenado; la libertad de pensar diferente se convierte en sedición, el disenso en rebelión, y la palabra en delito. Podría alguien argumentar que no es en Cuba únicamente donde eso ocurre, pero es el caso de Cuba el que nos atañe.