¿Qué sería de los cubanos sin la risa inteligente? Esta es una una columna medio en broma, medio en choteo, de la autoría del escritor y humorista Jorge Fernández Era y con ilustración de Wimar Verdecia.
Habana Libre
Caballero, y que no haya control social y popular que pueda parar al Ronquillo ese. El periodismo cubano lleva seis décadas inflando adjetivos y sumando números a una economía que no tiene alma. Más que mensurar adverbios, se la ha pasado censurando verbos para convertirse en baluarte del silencio, la sumisión y la guataquería.
Chocolate
Siempre asume en Granma quien ya pasó por el Rebelde. Acaba de ser designado en el primero uno que estuvo de number one en el segundo, un improvisador que no sé cómo encontrará tiempo para dedicarse a tan altas funciones cuando se la pasa haciendo décimas en las sesiones de la Asamblea Nacional.
Salvavidas
Miguel Díaz-Canel rinde cuentas a Raúl. Y Raúl… A nadie. El ciclo se cierra cuando el presidente de la UPEC, cuyos afiliados son quienes están obligados a cuestionarlos, los aplaude y los glorifica. A eso debe referirse con lo del «nuevo modelo de prensa»: un modelo que no lo haga «prensar» mucho.