Dentro del capitalismo todo, contra el poder nada
Mientras el discurso continúa apelando al socialismo, las reformas avanzan precisamente hacia su desmontaje, lo cual no es una mala noticia. Sin embargo, el resultado no es la transición hacia una democracia con economía de libre mercado abierta y competitiva, sino a un modelo híbrido, en el que la liberalización económica queda subordinada a la preservación del monopolio político. Se ha injertado en el tronco del totalitarismo cubano lo peor del capitalismo latinoamericano.