Educación y transición democrática en Cuba: reconstrucción de un modelo cívico
La educación de décadas es un sedimento cultural que no se disuelve con decretos ni elecciones, y cuyo peso condiciona la respiración misma de la vida cívica. La transición democrática no solo demanda nuevos contenidos, sino una pedagogía capaz de reentrenar el juicio, la autonomía y la responsabilidad ciudadana. Porque, al final, ¿cómo puede florecer la libertad en una mente educada para desconfiar de ella?
La reforma educativa: Makarenko y el «hombre nuevo»
La educación y la cultura fueron controladas con el fin de consolidar el poder. Sin ideas propias, sin debates, la gente se traga todo lo que le dan. Así fue que, entre 1959 y 1961, el cubano no solo cambió de gobierno: cambió mentalmente. Y el que no lo hizo se convirtió en un marginal, que tuvo ante sí el exilio mientras pudo; o ser como Sergio en Memorias del subdesarrollo: un sobreviviente.