Cuba 2026: crisis sistémica, continuidad autoritaria y posibilidades reales de cambio político
Cuba vive una profunda degradación de capacidades estatales y bienestar social, pero ello no equivale todavía al agotamiento inmediato del régimen. La estructura política conserva cohesión coercitiva y capacidad de adaptación. Por ello, la pregunta central no es simplemente si «Cuba caerá», sino qué actores, coaliciones, instituciones y garantías podrían gobernar una eventual transformación.
Dentro del capitalismo todo, contra el poder nada
Mientras el discurso continúa apelando al socialismo, las reformas avanzan precisamente hacia su desmontaje, lo cual no es una mala noticia. Sin embargo, el resultado no es la transición hacia una democracia con economía de libre mercado abierta y competitiva, sino a un modelo híbrido, en el que la liberalización económica queda subordinada a la preservación del monopolio político. Se ha injertado en el tronco del totalitarismo cubano lo peor del capitalismo latinoamericano.