Dignidad y discontinuidad humana
Toda estructura de poder debería preguntarse en qué momento preservarse comienza a producir más daño que estabilidad. Llevar a alguien a dudar de sí mismo, a no sentirse merecedor de una mirada y una vida plenas, es una forma de abuso sostenido y una de las reducciones más dolorosas de la condición humana.
Identidad en suspenso. Exilio, trauma colectivo y normalización del daño
En ese punto reaparecen las preguntas que acompañan al exilio prolongado: ¿empezar de nuevo?, ¿callar?, ¿irnos otra vez?, ¿a dónde? No es indecisión individual, sino expresión de una condición persistente de precariedad simbólica, de esa forma de extranjería que no termina de resolverse y que devuelve, una y otra vez, la conciencia de nuestra condición de parias.
Salud mental y responsabilidad social en Cuba
El panorama continúa crítico en cuanto a la salud mental en Cuba. Entonces, ¿qué nos toca como sociedad, además de denunciar las situaciones difíciles e imposibilidades recurrentes, ante el adverso panorama que tenemos?