Luisma, la conga y el daño antropológico
¿Cómo en un país sin medicinas, sin corriente, sin comida y sin futuro hay gente sudando, bebiendo, cantando obscenidades? ¿Cómo Luis Manuel Otero, tras cinco años de celda, salió riéndose, hablando de trabajo y de sexo como cualquier ser vivo? Hay quienes miran esa vitalidad desde el exilio y sienten que les desmiente el desastre; hay quienes la miran desde el poder y encuentran confirmada su tesis de siempre. Eso no es pueblo, es lumpen. El poder del exilio necesita a Cuba convertida en fotografía de hambre; el otro, al pobre convertido en agente acéfalo.
Represión gubernamental en Cuba, mejor no apartes la vista
Que nadie piense que la condición de «enemigo del Estado» se borrará por guardar silencio. No hay un solo cubano dentro de Cuba que pueda estar seguro de que un día no será víctima de la represión.