Cuando Obama fue más peligroso que Trump
El grupo de poder prefiere convocar a la «resistencia heroica», a cerrar filas ante el enemigo, a «la Guerra de todo el pueblo», a firmar «por la Patria». La presencia «recrudecida» de ese enemigo le sirve de coartada para acusar de «vende patria» a todo el que se oponga; para no aceptar que el diferendo interno le es más perturbador que el externo.
El Estado de Guerra y la Guerra del Estado
El Estado de Guerra no sería necesario para controlar a la población civil, ya ampliamente vigilada, sino para mantener ocupadas, fragmentadas y bajo supervisión estricta a las propias fuerzas armadas. Se trataría de un mecanismo de advertencia y de reforzamiento del control sobre las cadenas de mando. No es un movimiento estratégico, sino desesperado: el régimen ha perdido su principal sostén económico, enfrenta el colapso energético y carece de un horizonte político viable.