Lowenstein, Schmitt y el rol de la complicidad intelectual
El autoritarismo necesita intelectuales, y que estos, rara vez se presentan como enemigos declarados de la razón. Hoy, permitir que intelectuales que justifican la tortura, la represión o la concentración del poder se presenten como simples «voces críticas» cumple una función análoga. Los intelectuales demócratas tienen la responsabilidad histórica de nombrar, confrontar y aislar a quienes utilizan el pensamiento como arma contra la libertad.