El choteo político en Cuba, o de qué nos burlamos los cubanos
Si todo es susceptible de ser reducido a chiste, entonces la posibilidad de construir consensos mínimos se vuelve compleja. Es la ambivalencia que ya señalaba Mañach: el choteo como forma de crítica, pero también como límite. Nos tocará superarlo, o al menos entenderlo, para lidiar con él.