Diplomacia de resistencia: de ayer para hoy
Se debe ayudar e incorporar a la lucha a los emigrados cubanos y procurar conexión de lo bilateral con lo multilateral, aprovechando que hoy todos los países pertenecen a alguna organización regional y global y estas tienen una sede en alguna capital. Hay máximas de la diplomacia que, como entonces, no se deben desconocer: evitar la exposición pública de contradicciones internas; ningún lugar o ámbito es pequeño y ninguna puerta se da por cerrada. Se actúa por el bien de Cuba y los cubanos.