Identidad en suspenso. Exilio, trauma colectivo y normalización del daño
En ese punto reaparecen las preguntas que acompañan al exilio prolongado: ¿empezar de nuevo?, ¿callar?, ¿irnos otra vez?, ¿a dónde? No es indecisión individual, sino expresión de una condición persistente de precariedad simbólica, de esa forma de extranjería que no termina de resolverse y que devuelve, una y otra vez, la conciencia de nuestra condición de parias.