«El caso Gil». La defenestración que salió mal
Lo extraordinario en el caso de Alejandro Gil es que, por primera vez en décadas, un defenestrado se niega a asumir la culpa y exige transparencia, desafiando la lógica totalitaria que hasta ahora había garantizado el silencio y la sumisión. Todavía no sabemos cuál será el desenlace, pero sea lo que fuere, las fisuras quedan expuestas.
Reflexiones y propuestas sobre la situación actual del país
Varios colegas economistas y experimentados dirigentes anteriores de la economía del país, han planteado sus criterios. No se les ha escuchado. Han arado en el mar a pesar de que las políticas y decisiones del Gobierno han sido hasta ahora desacertadas, fuera de oportunidad y no han arrojado los resultados prometidos.