Empecinamiento y modelo económico y político fallido
El modelo económico cubano es empobrecedor y profundiza el subdesarrollo del país, pero si a pesar de la evidencia histórica no ha sido cambiado, es porque la dirigencia se empecina en él pues es precisamente el que le asegura a la clase burocrática el control sobre el poder.
¿Es viable la economía cubana?
La ausencia de democracia en Cuba ha fomentado una interacción entre trabajadores, mandos intermedios y élite que genera un sistema productivo incapaz de ofrecer respuestas reales y oportunas ante situaciones de crisis. Por el contrario, el modelo agrava la crisis.
Mercado «libre» o planificación democrática
Las oportunidades que ofrece la presente crisis están siendo aprovechadas por sectores de la sociedad que no están interesados ni en el futuro de la democracia ni en la equidad social y la prosperidad para todos en la república cubana.
Dogmas fracasados, intereses de clase y desastre económico
El gobierno cubano, dada la pérdida sistemática de su credibilidad ante la sociedad, necesita mostrar que «hace algo». Pero lo que hace, lo hace mal. No es topando precios como se combate la inflación, sino creando las condiciones adecuadas para que aumente la producción, y ello no se logra con consignas políticas.